
Un libro apasionante que cautiva desde las primeras páginas. Una lección de humanidad, un soplo de aire fresco que llega, como dice José Saramago en el prólogo, para derrotar al cinismo, a la indeferencia o a la cobardía.
Desde su primera juventud, Marcos Ana luchó en el bando republicano durante la Guerra Civil. Fue detenido al terminar la contienda y recluido, desde los 19 hasta los 42 años, en las cárceles franquistas. Allí se desarrolló su amor por la poesía y escribió versos que traspasaron sus muros. Al ser liberado en 1961, recorrió Europa y gran parte de América en busca de ayuda moral y económica para los presos políticos y denunciando la represión y las prácticas fascistas del gobierno de Franco.
Pese a las muchas penalidades sufridas, no guarda ningún rencor y procura “sorprender la dura realidad de su vida por el costado más humano y cercano. Escrito con sencillez y naturalidad, “Decidme cómo es el viento” es todo un canto al amor, a la libertad y a la vida.
Desde su primera juventud, Marcos Ana luchó en el bando republicano durante la Guerra Civil. Fue detenido al terminar la contienda y recluido, desde los 19 hasta los 42 años, en las cárceles franquistas. Allí se desarrolló su amor por la poesía y escribió versos que traspasaron sus muros. Al ser liberado en 1961, recorrió Europa y gran parte de América en busca de ayuda moral y económica para los presos políticos y denunciando la represión y las prácticas fascistas del gobierno de Franco.
Pese a las muchas penalidades sufridas, no guarda ningún rencor y procura “sorprender la dura realidad de su vida por el costado más humano y cercano. Escrito con sencillez y naturalidad, “Decidme cómo es el viento” es todo un canto al amor, a la libertad y a la vida.