
Está claro que en esta película que protagoniza y dirige, Clint Eastwood busca la redención. Ajusta cuentas con aquel sucio Harry, fascistoide y violento. El personaje que interpreta es un veterano de la Guerra de Corea, racista y resentido, que vive encerrado en su mundo desde que enviudó, sin embargo el día que Thao, un joven de origen oriental, intenta robarle el coche, algo va a cambiar… Una gran película que retrata no sólo el alma de un hombre sino también las entrañas de una sociedad enferma.